El diseñador, iniciador y promotor de esta revolución fue un joven empresario inglés que murió a la temprana edad de 32 años.
La familia de Epstein era judía: Su abuelo Isaac Epstein vino a Inglaterra desde Lituania a fines del siglo XIX. Dinah, su abuela era hija de Esther y un vendedor de trapos (shmates) llamado Josef Hyman, ambos vinieron a Inglaterra desde Rusia en 1872. Isaac y Dinah se casaron en Manchester en 1900.
Isaac y Dinah Epstein se mudaron a Liverpool, montaron una tienda de muebles, y tuvieron tres hijos. El tercer hijo, llamado Harry se casó con Malka Hyman y mantuvieron y agrandaron la tienda de muebles que también comenzó a vender artefactos eléctricos e instrumentos musicales. El trasformado y ampliado negocio lo llamaron NEMS (North End Music Stores). La clave se su éxito era que tenían una clientela humilde a la que le vendían a crédito en cómodos plazos.
Malka y Harry Epstein tuvieron un hijo en 1934 al que llamaron Brian. Durante la Segunda Guerra Mundial los Epsteins se mudaron a Southport. Brian era pésimo alumno y fue dos veces expulsado por flojera y malas notas. Después de la guerra la familia regresó a Liverpool y Brian pasó por varios internados. A los 14 años Brian cursó dos años en un internado donde recibió clases de violín. Estando a punto de cumplir 16 años, Brian le escribió una carta a su padre para decirle que él quería ser modista. El padre se opuso y lo obligó a trabajar en la empresa familiar. Empezó a trabajar con un sueldo semanal de £5. En su primer día de trabajo lo felicitaron porque le vendió un juego de muebles de comedor completo a una señora que había venido con la intención de comprar un espejo.
Al los 18 años Brian es reclutado en el ejercito de Su Majestad. Le dan un trabajo de archivista. Brian recibe varias amonestaciones por no recoger su paga de militar. Ya de regreso en Liverpool, en 1955 lo nombran director de NEMS, el negocio familiar.
Para situar a los lectores en la época: La homosexualidad era un crimen en Inglaterra hasta 1967. En 1956 Brian viajó a Londres para reunirse con un amante, al día siguiente le robaron todos sus papeles y dinero. Como no quiso que sus padres se enteraran, trabajó de oficinista en una tienda por departamentos hasta que reunió el dinero para pagarse el pasaje de regreso a Liverpool. Ya de regreso en su ciudad natal, Brian le confesó su homosexualidad a un siquiatra, amigo de los Epstein. El siquiatra le dijo al padre que Brian debería irse de Liverpool lo antes posible. Como Brian le había hablado al siquiatra de sus ambiciones de ser actor, sus padres le permitieron que se fuera a estudiar arte dramático en Londres. Brian, que a los 21 años ya se sentía viejo, ingresó a la Royal Academy of Dramatic Art en la que tuvo como compañeros de clase, entre otros, a Susannah York, Albert Finney y Peter O'Toole. Pero Brian, que ya era un empresario con experiencia, no tenía ganas de volver a ser estudiante, así que abandonó la academia.
De regreso en Liverpool, su padre lo puso a la cabeza de la nueva tienda de discos, de la cadena familiar NEMS. Brian trabajó infatigablemente y transformó su tienda en una de las más grandes del norte de Inglaterra.
Un día entró un cliente y le pidió a Brian un single, grabado en Alemania, llamado "My Bonnie" interpretado por Tonny Sheridan y acompañado de cuatro músicos desconocidos. Brian no lo tenía en su tienda y el cliente le pagó por adelantado para que se lo pidiera. Eso hizo que Brian de un solo golpe pidiera varios ejemplares. Al recibir "My Bonnie", Epstein lo escuchó y le llamaron mucho la atención las voces y armonías de los acompañantes de Sheridan.
En 1961 empezó a escribir una columna fija en la revista musical "Mersey Beat" que vendía en su tienda NEMS. El nombre de la columna era: "Paren el mundo y escuchen todo lo que contiene" (Stop the World—And Listen To Everything In It) firmada por Brian Epstein de NEMS.
Brian era cliente asiduo de un club de mala muerte situado en el sótano de un barrio proletario y que llevaba el apropiado nombre de "La Caverna" (The Cavern). Temprano en la tarde del 9 de Noviembre de 1961, Epstein que por su negocio y sus artículos ya era una pequeña celebridad local, entró a La Caverna sin tener que hacer la cola. El disk jockey encargado, le anunció al público "Hoy tenemos a un personaje famoso en la audiencia: Mr. Brian Epstein, el dueño de NEMS".
Cuarto jóvenes se montaron en el escenario y se pusieron a tocar y cantar. Brian redescubrió esas voces y armonías que tanto le llamaron la atención en el disco que había importado de Alemania. Brian instantáneamente quedó cautivado por la música, el ritmo y el sentido del humor que estos cuatro jóvenes desplegaban en el escenario.
Cuando terminó el espectáculo, Brian inmediatamente los siguió al muy estrecho vestidor, que tenía el tamaño de un cuarto para escobas. En el vestidor, el más joven de los cuatro le pregunto "Qué es lo que trae a Mr. Epstein por aquí? Y Epstein replicó: "Solo quería saludarlos y decirles lo mucho que disfruté su presentación" a lo que el joven respondió: "Pues ya lo dijo ¡Adiós!".
A Brian estos músicos no se le salían de la cabeza. Durante tres semanas siguieron tocando en "La Caverna" y él asistió a cada presentación.
Brian se convenció de que quería ser su manager y los convocó a una reunión en su oficina de NEMS el 3 de Diciembre de 1961. De los cuatro solo se presentó a la hora el más joven explicando que dos del grupo no habían terminado de emborracharse en un pub que quedaba cerca y el otro se estaba bañando, pero el joven le aseguró a Brian que, una vez bañado, iba a llegar muy limpio.
Cuando finalmente todos estaban reunidos Brian se dio cuenta que sólo el mayor de ellos tenía 21 años y podía firmar un contrato. Los otros tres necesitaban las autorizaciones de sus representantes legales. La madre de uno estuvo inmediatamente de acuerdo porque Mr. Epstein era un hombre distinguido y vestía unos trajes muy caros. El padre del otro tenía muchas reticencias y le advirtió a su hijo que con los judíos no se podía ganar dinero y que ellos siempre se quedaban con la parte del león.
Después de muchos tejemanejes los cuatro firmaron un contrato de 5 años con Brian el 24 de Enero del 62. Brian creó una filial especial llamada "NEMS enterprises" y le explicó a sus propios padres que esto solo iba a ser pasatiempo que no iba a afectar su manejo del negocio principal.
Los cuatro trataron de regatearle la comisión a Brian pero este impuso sus condiciones gracias a su experiencia en los negocios. Dos de los miembros del grupo eran compositores y componían juntos. Brian le hizo a los dos un contrato de 3 años que fue firmado el 1 de Octubre de 1962, cuatro días antes de la publicación de una canción compuesta por ellos e interpretada por el grupo. Una extraña canción que no tenia nada que ver con el Rock, ni con el Blues, ni con el Rytm and Blues, ni con la música clásica, ni con el Jazz. Una canción que podía sonarle oriental a los que no saben nada de música oriental. Pero fue una canción que cuando Brian la escuchó por primera vez se cayó de su silla y se dio cuenta que, pese a lo mucho que los apreciaba, había subestimado el talento, la calidad y sobre todo, la originalidad de estos jóvenes.
La atípica canción se vendió bien. Más que suficiente para cubrir lo invertido por Brian. Los jóvenes también estaban satisfechos, por la primera vez en sus vidas habían salido de las restricciones financieras del proletariado liverpooleño.
Pero Brian estaba seguro que con estos jóvenes se podía hacer mucho más, aun mucho más de lo que él mismo podía imaginar y decidió convocarlos a su oficina.
Esta vez los cuatro acudieron puntuales, con puntualidad inglesa, vale subrayar. Pero Brian que no era nada tímido, estaba nervioso porque les iba a pedir cambios muy importantes. Sobre todo le tenía miedo al mayor, que tenia un fiero carácter y se la pasaba cayéndose a golpes en los pubs y las calles.
Brian, haciendo de tripas corazón, les dijo: "Jóvenes, ya no van a decir más groserías en escena, tampoco van a beber, comer ni fumar mientras actúan. Tampoco van a comenzar o interrumpir las canciones cuando les venga en gana o cuando el público se los pida…" Brian se interrumpió durante un pequeño instante y dándose cuenta de que los cuatro seguían atentos escuchándolo, se volvió a dar ánimo para decirles lo más difícil: "Se acabaron las chaquetas de cuero, se acabaron los T-shirt, se acabaron los blue jeans. Ahora se van a vestir en flux y corbata –y viendo que el mayor todavía no se había levantado para partirle la cara, dijo:- y se acabaron esos peinados a lo Elvis, ahora se van a hacer un corte en forma de champiñón que les va a dejar el pelo un poco largo, pero solo un poco". Brian terminó y pensó para sus adentros "no sé de donde saque el valor para decir esto pero lo dije".
Hubo un corto suspenso. Los tres jóvenes estaban esperando aterrados la reacción del mayor que, en efecto, tomó la palabra y dijo: "Así que flux y corbata… Mire Mr. Epstein si usted me paga yo también estoy dispuesto a vestirme con un disfraz de conejo rosado".
Lo demás es historia. La música se transformó en el primer producto de exportación del Reino Unido, todos los jóvenes de Liverpool que sabían cantar y tocar instrumentos se convirtieron en grupos y consiguieron contratos en USA. Las ventas mundiales de discos entre 1962 y 1967 aumentaron de 1000%.
Brian Epstein puso en marcha una gran revolución pacífica, tan intensa e influyente como la revolución violenta que nació dos siglos antes en Francia, pero esta vez la consigna no era "Liberté, egalité et fraternité" sino "Sex, drugs and Rock & Roll".
La extraña y atípica canción se llama "Love me do" y los cuatro jóvenes se llamaban John Lenon (el mayor), Paul MacCartney, Ringo Starr y George Harrison (el más joven) y el cuarteto se llamaba The Beatles!



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